El e-commerce Peru crece a pasos agigantados. En 2023 facturó US$25,000 millones (5,4% del PBI), impulsado por la pandemia y el uso masivo de smartphones, integrando a millones de consumidores al canal online.
Sin embargo, junto con el crecimiento formal, se dispara la venta informal en redes como Facebook, WhatsApp e Instagram, donde vendedores ofrecen productos sin emitir comprobantes ni cumplir obligaciones tributarias. Este fenómeno genera graves problemas fiscales, de competencia y de protección al consumidor.
Comercio electrónico formal vs. informal en Perú
El crecimiento del e-commerce Peru es indiscutible: tres de cada cinco adultos compran por internet, colocando al país entre los más dinámicos de Latinoamérica. Sin embargo, buena parte de las transacciones digitales ocurre sin canales formales.
Ventas informales en redes sociales
Muchos vendedores informales usan plataformas sociales y mensajería privada sin inscribirse en el RUC ni emitir boletas. Gracias a la facturación electrónica y el análisis de big data, la SUNAT detecta operaciones inusuales. Por ejemplo, si alguien vende cada vez más en WhatsApp o Facebook sin boleta, la SUNAT emite alertas notificándole que debe declarar sus ventas.
Desafíos tributarios y de competencia en el e-commerce Peru
Evasión tributaria
La informalidad genera gran evasión tributaria. La SUNAT estima que podría recaudar más de US$200 millones en 2025 si grava con IGV las importaciones de bajo valor (Temu, AliExpress, Amazon, Shein), actualmente exoneradas si son menores a US$200. Se calcula que en 2023 hubo 1,8 millones de envíos de bajo valor, cifra que subió a 4,4 millones en 2024 y podría llegar a 7 millones al cierre del año.
Competencia desleal
Mientras negocios formales pagan IGV, aranceles e impuestos adicionales, además de facturación electrónica y libros contables, los vendedores informales evitan esos costos y ofrecen precios más bajos.
Un estudio reciente muestra que, aunque los informales no pagan impuestos, asumen otros costos altos como financiamiento caro, extorsiones o decomisos, pero su ventaja es adaptarse rápido a las demandas del consumidor.
Protección al consumidor
La informalidad en el e-commerce Peru afecta los derechos de los compradores. Muchos no reciben comprobantes válidos, lo que impide exigir garantías o devoluciones. Indecopi y la Cámara Peruana de Comercio Electrónico presentaron un Código de Buenas Prácticas con compromisos como:
- Entrega oportuna de productos
- Políticas claras de devolución
- Derecho de arrepentimiento
- Seguridad SSL en los sitios web
Sin embargo, solo aplican a empresas formales que se adhieren voluntariamente, dejando a miles de microcomerciantes informales fuera de estas protecciones. Indecopi anunció una propuesta normativa para incluir explícitamente al comercio electrónico en el Código de Protección al Consumidor.
El rol de SUNAT y medidas recientes
La SUNAT refuerza su fiscalización digital usando facturación electrónica y big data para monitorear el consumo y detectar vendedores informales en redes.
Desde diciembre de 2024, empresas extranjeras digitales (streaming, apps, servicios online) deben inscribirse en el RUC y pagar IGV local. Además, el Ministerio de Economía anunció que toda oferta de bienes o servicios deberá indicar el RUC del vendedor.
Aunque estas medidas son avances importantes, expertos advierten que son insuficientes si no van acompañadas de una fiscalización efectiva y políticas integrales de formalización.
Conclusión: El futuro del e-commerce Peru
El e-commerce Peru continúa creciendo, pero la informalidad genera problemas tributarios, de competencia y de protección al consumidor. Para solucionarlo, se requiere:
- Incentivos a la formalización
- Educación tributaria digital
- Reglas claras de protección al consumidor
Así, el e-commerce Peru podrá expandirse de forma ordenada y sostenible, beneficiando a todos los actores del mercado.
